Alessio Lisci y su 'calcio limoncello' encandilan a El Sadar en su debut en casa
La tarde del domingo 24 de agosto era una fecha marcada en rojo para los aficionados de Osasuna por el regreso del equipo a El Sadar, y también por el estreno en casa de su técnico, Alessio Lisci. Tras un debut con nota en el Santiago Bernabéu, los rojillos se enfrentaban al Valencia. En el once solo había dos cambios respecto al encuentro ante el Real Madrid, la entrada de Víctor Muñoz para cubrir la baja del sancionado Abel Bretones, y Moi Gómez por Rubén García. El italiano mantenía la defensa impar. Desde el primer segundo, los de Pamplona quisieron mostrar personalidad, buen juego y se acercaban continuamente al área rival. De hecho, el premio llegó antes del minuto 10.
Osasuna mostró una versión muy completa de su nuevo modelo de juego que encandiló a El Sadar y permitió sumar 3 puntos ante el Valencia
Valentin Rosier apuró hasta el final una pelota que parecía irse por la línea, pero el lateral logró llegar antes de que saliera del campo. El francés colgó un esférico perfecto para que Ante Budimir saltara entre los rivales y se hiciera fuerte; el ariete cabeceó con fuerza para poner el 1-0 en el minuto 9 de partido. El Sadar empezaba a disfrutar muy pronto del efecto Alessio Lisci y de su propuesta valiente y atrevida de juego, una idea que ya se empezó a ver en pretemporada. En el 21' todo se puso más de cara para Osasuna, que se quedaba en superioridad numérica tras la expulsión de José Luis Gayà debido a la falta sobre Víctor Muñoz cerca del área del Valencia. La presión de los rojillos seguía siendo asfixiante, y la sensación de peligro cada vez que se acercaban a la portería de Julen Agirrezabala encandilaba a la grada. Se fueron 1-0 al descanso, pero la distancia en el electrónico aún podía ser mayor, porque en el 40' fue anulado un gol al '19' por fuera de juego.
Osasuna siguió mejorando su faceta ofensiva y encerrando al Valencia aún más en su área tras el descanso. El marcador no se movió más, y el pitido final llegó con el 1-0 en el electrónico, aunque no fue demérito de los locales, que siguieron con una presión muy alta y muy valientes en área rival, y es que Carlos Corberán ajustó para no sufrir tanto por las bandas, donde más estaban siendo superiores los rojillos. En el estreno en casa de Alessio Lisci se empezó a ver lo que el romano va a plantear para esta temporada 2025-2026. En un partido muy serio de todas las líneas, Sergio Herrera logró su primera portería a cero del curso. Un aspecto clave si los de Pamplona quieren aspirar a grandes cosas.
Moi Gómez en su mejor versión, el impacto de Víctor Muñoz en su puesta de largo en El Sadar, Aimar Oroz sacando su magia y su visión de juego, Lucas Torró siendo el equilibrio perfecto, Valentin Rosier estelar por la banda, Ante Budimir convirtiendo un balón espectacular y peleando cada posesión, así como incomodando a Julen Agirrezabala. Enzo Boyomo siendo un muro, Jon Moncayola estratosférico en una posición poco habitual para él… Que en palabras del propio míster en la rueda de prensa posterior: "Moncayola es increíble, una locura de jugador. Cuando sea capaz de entender lo bueno que es, vamos a reventar todo." Todos los que han pasado por el verde han sido fundamentales en esta primera victoria de la temporada 25-26 para Osasuna. Pero sin duda hay un factor diferencial que va a hacer que en Pamplona vayan a disfrutar de lo que ya se empieza a llamar por allí el 'calcio limoncello': Alessio Lisci.
El nuevo entrenador de Osasuna, en su debut en casa, fue capaz de romper la mala dinámica de los rojillos ante el Valencia en El Sadar, y se mostró muy contento con los primeros 80 minutos del cuadro navarro. Con una primera parte titánica, se nota el trabajo de Alessio Lisci en lo que al análisis individual y grupal de cada uno de sus jugadores se refiere, así como los conceptos tácticos que les está implantando. Un técnico al que le gusta que el futbolista piense, entienda y comprenda cómo y el porqué de cada acción. En pocas semanas conoce a sus efectivos a la perfección, y eso se ha notado a la hora de mostrarse con balón, buscando el espacio, y también dando muchísimos galones al centro del campo. Automatismos claros, ritmo alto, y verticalidad acompañados de grandes diagonales. El romano, tras su debut en el Santiago Bernabéu, ha puesto su primera piedra en su estreno en casa con una victoria. Ahora, con tres puntos en la clasificación, más confianza y muchas ganas, acudirán al estadio del Espanyol (domingo 31 de agosto a las 19:30 horas) para alargar las buenas sensaciones y tratar de sumar el primer triunfo a domicilio de la temporada.

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