La primera remontada de Alessio Lisci como entrenador de Osasuna llega contra el Getafe
En la noche del viernes 3 de octubre, Osasuna volvía a casa en la cita previa al parón de selecciones, y tenía que medirse a un rival como el Getafe, que a Alessio Lisci en este momento le gustaba mucho por cómo iba a exigir al equipo. Los locales estaban acostumbrando a la afición a una presión muy alta y asfixiante los primeros minutos, buscando adelantarse pronto en el marcador. En esta ocasión no fue así, y de hecho los azulones dominaron durante gran parte de la primera mitad, mientras los navarros se sentían incómodos sin el control del partido, y eso provocó que fueran los de José Bordalás los que inauguraron el marcador en el minuto 23.
Alessio Lisci y su Osasuna rompen la dinámica de 95 partidos sin lograr una remontada
Un pase de Luis Milla, donde Borja Mayoral se coló entre los centrales y pudo rematar, acabó en el fondo de las mallas, siendo 0-1 a favor del Getafe. Osasuna no acababa de sentirse cómodo en el partido, y Alessio Lisci, que arriesgó y mucho manteniendo a un Lucas Torró lesionado hasta el descanso, pero que no quiso ser sustituido para no perjudicar a los suyos, no paró de darle vueltas a la cabeza, y el italiano hizo unos ajustes perfectos que acabaron en el 1-1 antes del paso por vestuarios. Ante Budimir estaba recibiendo muchas trabas en el área que ni para el colegiado ni para el VAR significaban nada, y ahí estuvo Abel Bretones para hacer justicia con un golazo en el añadido de la segunda mitad. Tras una acción a balón parado, le llegó el esférico procedente de las botas de Víctor Muñoz en el borde del área, y el lateral no se lo pensó dos veces: zurdazo a la mismísima escuadra. Imparable para la estirada de David Soria.
Este gol dio oxígeno a un Osasuna que salió con más hambre tras el paso por vestuarios. Además, casi todos los cambios que realizó Alessio Lisci durante la segunda mitad estaban dirigidos a mejorar las prestaciones en la zona de ataque, sobre todo con la entrada de Raúl García de Haro en lugar de Juan Cruz, lo que significaba que los rojillos iban a afrontar los últimos 20 minutos con defensa de cuatro. El Sadar apretaba, los jugadores lo agradecían, y poco antes del pitido final, el fútbol fue justo con los navarros, que después de varios partidos viviendo la cara más amarga de este deporte, tuvieron un córner para lograr una victoria sufrida, pero necesaria.
Rubén García, que había salido en el descanso y que minutos después recibiría el cariño de El Sadar después de unos días complicados por motivos personales, lanzó un córner exquisito que encontró la cabeza de Alejandro Catena en el corazón del área. El central remató con mucho ímpetu, ganas de resarcirse de lo que había pasado en La Cartuja, y representando a los miles de rojillos que estaban presentes en el estadio. Un 2-1 en el 90' al más puro estilo Alessio Lisci, con remontada agónica que hace enloquecer a los aficionados en el último suspiro. Con el italiano al frente, se ha roto la dinámica de que los navarros llevaban 95 partidos sin ejecutar una remontada, o lo que es lo mismo, lo han vuelto a lograr dos años y medio después. Y como las propias redes sociales oficiales del club pusieron tras el pitido final: "Sei bella come un gol al 90." Osasuna no mostró su mejor fútbol ante el Getafe, pero sí tiró de garra hasta el final y creyendo hasta el último segundo para conseguir un triunfo antes del parón que devuelve al equipo una confianza más que necesaria, y permite que los navarros se sigan haciendo fuertes en casa tras un encuentro en el que han demostrado que saben competir ante cualquier rival y estilo de juego.
Tras el partido, el técnico italiano explicó lo importante que era la victoria para Osasuna en este momento: "La necesitábamos todo el equipo, y evidentemente yo también porque aquí todos somos uno. Yo, el equipo, Osasuna, dirección deportiva… Todo el mundo necesitaba ganar. Os dije en la previa que si hubiéramos hecho un gran partido y hubiéramos perdido las sensaciones hubieran sido malas, pero haciendo un mal partido y ganando, las sensaciones son de que queremos mejorar, pero no es lo mismo y mejoras desde la tranquilidad, porque en la primera parte se ha notado un poco de nerviosismo en el equipo de no estar tranquilos, y cuando no estás tranquilo no eres capaz de jugar bien, de tener paciencia con el balón, mucha prisa. Entonces, la entidad merecía y necesitaba esa victoria, pero en el siguiente partido después del parón necesitamos ganar. Necesitamos ganar todos los partidos", aseguraba un Alessio Lisci que en el parón trabajará en aspectos más urgentes como tener una salida de balón más fluida, las transiciones o el momento tras robo, además de un amistoso contra la Real Sociedad; pero que en el regreso a la competición visitará al Atlético de Madrid (sábado 18 de octubre a las 21:00 horas). Una salida complicada, pero a un estadio donde el preparador romano ya sabe lo que es ganar, porque ya lo logró en su etapa como entrenador del Levante.

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