Alessio Lisci, leyendo el juego a la perfección en Balaídos, logró 3 puntos para Osasuna
Celta y Osasuna abrían la jornada 23 en Balaídos en la noche del viernes 6 de febrero. Los visitantes llegaban a esta cita con dos bajas muy importantes. La ausencia de Lucas Torró por sanción, y la de Jon Moncayola por un cuadro respiratorio que le impidió llegar a la cita. Sin duda dos piezas clave en los esquemas de Alessio Lisci. Pero el italiano solventó esta dificultad a la perfección y, con un once tan ofensivo como efectivo, se plantó en un partido marcado por las diferentes trombas de agua que cayeron durante los 90 minutos en un estadio que ya estaba muy rápido por todas las precipitaciones anteriores. Esto favorecía a los rojillos y a su estilo de juego, que después de haber logrado su primera victoria a domicilio de la temporada en Vallecas en su anterior salida, llegaban con mucha más confianza, una buena dinámica, y una sinergia entre los futbolistas que crece cada partido. Además de que los dos fichajes, Javi Galán y Raúl Moro, han caído de pie en Pamplona, y son dos futbolistas que aportan y aportarán muchísimo en este equipo.
Alessio Lisci ganó la batalla táctica a Claudio Giráldez y logró la segunda victoria consecutiva a domicilio
Las ocasiones sucedían por parte de ambos equipos, pero Osasuna se estaba amoldando más a bailar bajo la lluvia, a controlar el balón, y a proponer e imponer su estilo de juego. Los de Alessio Lisci están potenciando y mucho los esféricos al área para que Ante Budimir remate, y así llegó el primer tanto de la noche. En el minuto 37, poco después de la lesión de un Enzo Boyomo que tuvo que abandonar el terreno de juego, Raúl Moro lanzó un fantástico centro desde la banda derecha, y el croata, adelantándose a Carl Starfelt, en un movimiento extraordinario de delantero centro, remató de cabeza para poner el 0-1. El ariete y sus compañeros corrieron a celebrarlo con la afición visitante, a la que le daba exactamente igual la tromba de agua, querían ver a su equipo ganar. Y así se marcharon a vestuarios, por delante en el marcador.
Justo después del descanso, en una jugada muy polémica, Alejandro Catena tocó el esférico con la mano, y José Luis Munuera recibió la llamada del VAR para revisar una falta previa sobre Rubén García. El colegiado revisó la acción y mantuvo su decisión. Alessio Lisci fue muy contundente sobre esta acción en la rueda de prensa posterior: "Es falta a Rubén García. No hay debate." Borja Iglesias fue el encargado de convertirlo y poner el 1-1 en el minuto 53. Claudio Giráldez movió antes el banquillo que el técnico de Osasuna en la segunda mitad. Pero el italiano, un día más, volvió a ser valiente y el más listo desde su área técnica. Sus cambios dieron el empuje perfecto para ir a por la victoria. Y así fue. La entrada de Asier Osambela y Raúl García de Haro dio un nuevo aire fresco para lograr el 1-2 final.
En el 79', un balón prolongado de Alejandro Catena pudo rebañarlo Raúl García de Haro ante un Marcos Alonso que no llegó al esférico. Ionuț Radu tampoco estuvo fino, y el ariete pudo mandar la bola hasta el fondo de las mallas y desató la locura entre la afición visitante al lograr un gol de pura fe. Osasuna está en una buena dinámica, y aunque sufrió los últimos minutos, pudo llevarse tres puntos importantísimos de Balaídos. La mano de Alessio Lisci cada día se nota más en este equipo. Los jugadores creen en él y cumplen sus órdenes, él progresa cada día y trabaja como el que más para solventar los debes que surgen, superar a los rivales, y lograr que los futbolistas, tanto a nivel individual como grupal, saquen lo mejor de ellos mismos. El trabajo nunca miente, y el italiano solo necesitaba tiempo para implantar su estilo de juego, para ejecutarlo, y en las segundas vueltas es donde suele obtener los frutos de todo su esfuerzo y que ahora están llegando.
Alessio Lisci llegaba a Pamplona con la garantía de su buen papel en Miranda de Ebro, y con la experiencia en Primera División tras su paso por el Levante, y precisamente escogió el proyecto de Osasuna porque necesitaba calma y tiempo para que este equipo jugara a un fútbol exquisito, rápido, dinámico, con muchas variantes ante diferentes clubes y dentro del propio partido. Y hace tan solo unas horas logró una victoria de equipo, donde todos cuajaron un papel increíble y Sergio Herrera fue el salvador perfecto. Con dos delanteros centro rematadores, unas bandas veloces, un centro del campo que funciona como un reloj y una defensa sólida, el italiano puede lograr grandes cosas en Navarra. Pero, en este momento, queda un mundo, y él lo explicó mejor que nadie ante los medios: "Percibo que estamos bien y eso se está viendo reflejado en los resultados. Es muy importante que cuando estás bien, también lo acompañes con victorias, porque los momentos difíciles, los partidos complicados y los tramos duros volverán. Era fundamental porque empezamos una serie de partidos fuera de casa. Ningún partido de Primera División a domicilio es fácil, y en casa también tenemos encuentros muy exigentes, así que hay que ir compensando. Son tres puntos que para nosotros valen oro. Sabemos que no hemos hecho nada todavía, porque con los puntos que tenemos no nos vamos a salvar, así que debemos trabajar más que nunca para alargar esta dinámica", valoraba el italiano, que volvió a leer un día más el partido mejor que su homólogo, metió una marcha más con los cambios, y logró tres puntos de oro para los suyos.

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